miércoles, 1 de junio de 2016

El Palé (1935) (Reseña)

Siempre me ha hecho gracia nuestra conocida Cefa con sus copias de juegos extranjeros xD. En esta ocasión estamos ante un juego en el que la versión me gusta más que el original del momento porque si bien creo recordar, pese a que el Monopoly de 1935 también tenía las casitas de madera, las de nuestro Palé de la misma fecha tenía las aristas redondeadas, por no hablar de que al menos en apariencia nuestra caja es más... acoplable a cualquier hueco que la del señor "M".
Dicho eso, este es un juego que nada más verlo ya habla del pasado. Ese colorcito, el olor que desprende que supera por goleada al de cualquier juego nuevo... La añoranza del ayer es lo que tiene jeje. Difícil de lograr, pero cuando la tienes... difícil de superar :P La cosa es que de El Palé hay muchas ediciones, pero hoy os voy a hablar de la versión antigua... de cuando los juegos de mesa eran considerados artículos de lujo y por tanto tenías que pagar un impuesto especial por comprarlos ¿A que eso no lo sabíais?

-Contenido:

Estamos quizás ante el juego más encogido en caja (25 x 25 x 3 cm) de todos los "grandes juegos" que tengo. Digo grande por lo que luego ocupa al extenderlo en mesa ;)
  • 1 Tablero (47,5 x 47,5 cm)
  • 4 Peones
  • 2 Dados
  • Fajos de billetes (Que no me voy a poner a contar xd)
  • Títulos de propiedad
  • Cartas de suerte
  • Cartas de sorpresa
  • Casas de madera en miniatura
  • Hoteles de madera en miniatura 
  • 1 Libro de reglas 

-Unboxing:

"Compra propiedades con el fin de proporcionarte la mayor cantidad posible de dinero para llevar a los demás jugadores a la bancarrota y quedar como el dueño absoluto de todo lo que ves"


-Tutorial:

Una vez extendido el tablero, colocamos los peones de cada jugador en la casilla de salida. Igualmente sobre el tablero pondremos previamente barajados, los montones de Suerte y Sorpresa. A parte a cada jugador se le da su dinero inicial, elegimos el orden de turno y... ya estamos listos para sufrir xD. Por cierto el objetivo obviamente es ser el más odiado del juego. Más que nada porque tu tendrás todas las pelas e irás echando poco a poco al resto de jugadores ;)
Todos los turnos se basan siempre en lo mismo: El jugador tira los dos dados, mueve lo que le dicen y cae en una casilla. Si esa casilla pertenece a alguien tendrá que pagarle (Si está a lo que tiene que estar jijiji). Si hay que pagar al banco, se hace. Si hay que cobrar, se cobra,... ¿Qué ocurre si es un terreno libre que se puede comprar? Pues decides si lo quieres o no. Si lo quieres, es tan sencillo como pagar lo que marca en el tablero. En caso contrario se pone a subasta (Como ya ocurría en el Monopoly City) y el que la gane se lo lleva.

A parte de todo esto, para ganar más dinero lo suyo es ir construyendo en nuestras propiedades. Necesitaremos para ello tener todos los terrenos de un mismo color... Eso casi seguro implica negociar si o si con otros jugadores para intercambiarnos cosas, así que... ¡Cuidado! :P Una vez los tengas podrás empezar construyendo casas, pero siempre empezando por el primer terreno y siendo el máximo de 4 (Es fácil de recordar porque no caben más, jajajaja). Para colocar la segunda casa dentro del primer terreno, primero deberemos colocar 1 casa en el resto. De esa forma llegaremos a tener 4 casas en el primer terreno. Si ahora quisiéramos tener una quinta casa, directamente construiríamos un Hotel. Y ya básicamente todo es así.

Tampoco quiero explayarme sencillamente porque para eso tenéis el tutorial. Pero vamos, que yo creo que la idea general os la lleváis :P


-Opinión:

Como ya habréis intuido, si el Monopoly clásico no me gusta demasiado, este que básicamente es lo mismo tampoco es que me parezca para tirar cohetes. Debo admitir que como me recuerda mucho a mi abuelo y tiene un aire tan retro, me gusta un poquito más, pero eso es algo totalmente sentimental.

Los componentes de mi edición son brutales y prueba de ellos es que siguen vivos después de mucho uso. No hablaría de bonitos, pero es que... de alguna forma si que lo son. Por no hablar de lo bien que quedan en el tablero las casas y hoteles de madera. Como juego ya os digo que da la misma sensación que un Monopoly y que peca exactamente de lo mismo: Va a tener muchas partidas interminables cuya única solución es ponerle un número determinado de rondas y el que llegue con más dinero a esa última ronda, gana. 

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